Evaluación del comportamiento de vigas en voladizo de concreto reforzado con fibras ante la aplicación de cargas cíclicas

 

Daniel Ruiz1*, Claudia Ramírez*, Laura Logreira*, María León *

* Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá. COLOMBIA

Dirección de Correspondencia


RESUMEN

El concreto es un material frágil con poca resistencia a la tensión y que no desarrolla grandes deformaciones en el rango inelástico. Para mejorar estas propiedades mecánicas del concreto, en las últimas décadas se han usado adiciones de fibras en aplicaciones estructurales en Colombia, Suramérica. En este documento los autores presentan el comportamiento mecánico de vigas en voladizo hechas con tres diferentes mezclas de concreto: una de concreto normal y dos con dos diferentes porcentajes de adición de fibras de acero (adiciones de fibras metálicas en una proporción de 15 kg/m3 y 30 kg/m3). Todas las vigas fueron ensayadas con desplazamientos cíclicos que fueron aplicados con un actuador dinámico. Todas las vigas fueron ensayadas para evaluar sus ciclos de histéresis y su capacidad de disipación de energía. Con base en los resultados y para el mismo nivel de desplazamiento, las vigas de concreto reforzado adicionado con fibras disiparon 160% más energía que las elaboradas con concreto reforzado normal. Adicionalmente las fibras metálicas disminuyeron la cantidad y la longitud de las grietas y las fisuras para grandes desplazamientos. Estas características pueden ser benéficas para aplicaciones estructurales específicamente para mejorar el desempeño sísmico de estructuras de concreto.

Palabras claves: Concreto adicionado con fibras metálicas, disipación de energía, ciclos de histéresis, fisuración


1. Introducción y antecedentes

De acuerdo con Meyer (2009) el concreto es uno de los materiales más usados en construcción a nivel mundial, debido a su versatilidad y a su buen desempeño mecánico; lo anterior hace que éste material tenga una importante demanda y que sea objeto de estudio y constante investigación. A pesar de que el concreto presenta buena resistencia a la compresión, es un material frágil y no llega a deformaciones unitarias grandes para altos niveles de esfuerzo. Según Holschemacher et al. (2010), se ha buscado mejorar esta característica mediante algunas adiciones que le permitan al concreto adquirir propiedades que él, por sí solo, no puede desarrollar tanto para concretos convencionales como para concretos de alto desempeño

Según Marmol (2010), la adición de fibras en materiales como el ladrillo y el mortero, se ha realizado desde décadas atrás, pero los primeros adelantos que se conocen con certeza en este tema, fueron los realizados por Graham en 1911 cuando implementó por primera vez las fibras de acero para mejorar las características del concreto. Posteriormente; y de acuerdo con lo reportado por Marmol (2010); se registran estudios científicos en este tema, realizados por Griffith en 1920 y por Romualdi, en 1963.

De acuerdo con Nataraja et al. (2000) el concreto adicionado con fibras metálicas se caracteriza por ser capaz de soportar esfuerzos, incluso después de que la matriz de concreto llega a la falla; esto gracias a que las fibras mantienen unida dicha matriz de forma residual, haciendo posible que siga soportando esfuerzos después de haber alcanzado la resistencia máxima. Este comportamiento del concreto es muy deseado en las estructuras, especialmente en aquellas que están ubicadas en zonas de riesgo sísmico.

Las fibras metálicas son de acero y tienen usualmente una relación entre la longitud y el diámetro que varía entre 20 y 100. Por funcionalidad, geometría y dosificación se clasifican en microfibras y macrofibras. Las microfibras evitan la fisuración del concreto en estado fresco y se dosifican en porcentajes de volumen entre el 0.03 y 0.15%, mientras que las macrofibras previenen la fisuración en estado endurecido, y su dosificación varía entre el 0.2 y 0.8% en volumen. La resistencia a la compresión se incrementa poco con la adición de fibras metálicas al comparar dicho efecto con el incremento que tiene la tenacidad con el mismo porcentaje de adición. No obstante, la literatura técnica y científica es bastante variable en cuanto al real incremento en resistencia a la compresión al adicionar fibras metálicas; ya que algunos autores como Ding y Kusterle (1999) afirmaron que el incremento en resistencia a la compresión es despreciable; y otros autores como Alfonso y Badillo (2011) reportan incrementos en resistencia a la compresión superiores al 20%.

Por otro lado, el anclaje de las fibras metálicas en la matriz de concreto incrementa la tenacidad del material, ya que las fibras ayudan a resistir el agrietamiento. El estudio Holschemacher    et    al. (2010) demostró que el comportamiento de las fibras como adición al concreto, depende de su dosificación y dimensionamiento y comprobó que las fibras metálicas mejoran el comportamiento a flexión y la disipación de energía.

No obstante, no abundan investigaciones en la literatura técnica y científica relacionadas con el desempeño del concreto adicionado con fibras ante eventos sísmicos. Dentro de los estudios encontrados en revistas científicas en donde se aborda el comportamiento sísmico (o cíclico) de concreto con fibras se destacan los reportados por K. Ramadevi et al. (2013); G. Kotsovos et al. (2007); Buyle-Bodin, F. y Madhkhan, M., (2002); Dora y Hamid (2012); Ganesan N. et al. (2007); Shakya K. et al. (2012); Shannag M. et al. (2005) y Sreeja M.D. (2013).

En Buyle-Bodin y Madhkhan (2002) se elaboraron elementos estructurales (columnas sometidas simultáneamente a flexión con carga cíclica y carga axial constante) con cuantías de fibras metálicas de 20 y 40 kg/m3, los cuales fueron sometidos a cargas axiales y a cargas cíclicas. El objetivo de este estudio fue evaluar la posibilidad de sustituir el acero de refuerzo convencional, por las fibras metálicas únicamente. De este estudio se concluyó que dicho reemplazo era viable, pero en los lugares donde el elemento estaba sometido a mayores esfuerzos, era necesario el uso de acero de refuerzo convencional adicional.

En la referencia Shakya et al. (2012) se evaluó la posibilidad de reducir el acero de refuerzo en los nodos, con el fin de evitar la congestión en las uniones de puentes de ferrocarril, para lo cual se elaboraron tres especímenes a escala 1:6 de una unión viga-columna. Los modelos a escala fueron ensayados bajo cargas cíclicas con desplazamientos controlados. La diferencia entre los tres especímenes radicaba en que uno no tenía fibras metálicas y las otros dos tenían porcentajes de adición del 1% y 1.5% del volumen de concreto. A pesar de que la reducción de las varillas en las columnas debilita el efecto de confinamiento y hace que las fisuras en los nodos aparezcan más rápidamente, se observó que para las probetas con adiciones de fibras metálicas, el número de fisuras y su propagación fue mucho menor que en la que no tenía adición.

En loan (1992) se reporta también una investigación acerca del comportamiento de las uniones viga columna. Se elaboraron un total de cuatro especímenes a escala real de las uniones de pórticos de concreto. Dos de los especímenes estaban elaborados con concreto convencional y otros dos especímenes tenían concreto adicionado con fibras metálicas en los nodos. Para estos últimos especímenes se realizó una reducción de los flejes en la unión. Los especímenes fueron sometidos a cargas cíclicas seudo dinámicas obteniendo los ciclos de histéresis y se concluyó que las probetas con adición de fibras metálicas presentaron una capacidad de carga superior en un 60%. Resultados similares se reportaron en Dora y Hamid (2012).

Varios estudios a nivel colombiano se han realizado acerca del comportamiento mecánico del concreto con adiciones de fibras metálicas como lo reportado por Alfonso y Badillo (2011) o el estudio de Cardona (2010). De la misma manera las principales aplicaciones que se han hecho en Colombia han estado vinculadas sobre todo a túneles y a pisos industriales. Sin embargo, en Colombia su utilización en pórticos de concreto reforzado no ha sido muy explorada.

Este hecho hace que sea muy pertinente desarrollar investigaciones de este tipo en Colombia ya que es de esperarse que las fibras mejoren la capacidad de disipación de energía de los sistemas aporticados y en consecuencia estas adiciones al concreto puedan aumentar tanto el coeficiente de reducción de la fuerza sísmica (R) como el amortiguamiento sísmico histerético equivalente. El presente documento intenta disminuir la brecha del conocimiento en elementos de concreto reforzado con adiciones de fibras sometidos a cargas cíclicas. Específicamente se busca establecer la evolución del daño y la disipación de energía en función del desplazamiento lateral.

 

2. Metodología

Con base en lo anterior se estableció una metodología para la evaluación del comportamiento cíclico (seudodinámico) de elementos de concreto reforzado con adición de fibras metálicas con miras a futuras aplicaciones en pórticos de concreto reforzado ante acciones sísmicas:

Se elaboraron diferentes especímenes con el fin de caracterizar el material y de evaluar la capacidad de disipación de energía del concreto reforzado adicionado con fibras metálicas. Dichos especímenes se realizaron con 3 diferentes tipos de mezclas, los cuales se diferenciaban entre sí por el porcentaje de adición de fibras metálicas. La prirmera mezcla (CC) consistía en un concreto convencional, sin ningún tipo de adición; y se elaboraron especímenes con esta mezcla con el fin de realizar comparaciones entre el material con y sin fibras metálicas. Una segunda mezcla (CF1), tenía un contenido total de 15 kg/m3 de fibras metálicas y la tercera (CF2) contaba con una adición de 30 kg/m3 de las mismas.

Las fibras metálicas usadas fueron suministradas por una empresa del sector productivo elaboradas en acero formado en frío con ganchos doblados en los extremos para un óptimo anclaje. La longitud total de cada fibra era de 60 mm y su diámetro de 0.9 mm (Ver Figura 1). La resistencia nominal a la tracción del material de las fibras era de 1160 N/mm2 y un módulo de elasticidad de 21 0000 N/mm2.

Figura 1. a) Longitud tipica de la fibra b) Diametro de cada fibra

 

El diseño de mezcla utilizado para la elaboración de todas las probetas, fue suministrado por una importante concretera del sector productivo de la construcción; con una resistencia de diseño del concreto convencional (sin fibras) a los 28 días de 21 MPa. Dichos diseños utilizados se resumen en la Tabla 1. Es importante mencionar que en el diseño de mezcla se usaron dos aditivos con efectos de superplastificantes y reductores de agua. Se escogieron adiciones de 15 y 30 kg/m3 debido a que son las comúnmente utilizadas en Colombia (aunque en otras aplicaciones) y están en el orden de magnitud de las usadas en varias de las referencias consultadas.

Tabla 1. Diseños de mezcla utilizados

 

Con el fin de caracterizar el material, se llevaron a cabo ensayos de resistencia a la compresión según ICONTEC (2010) y de módulo de elasticidad según ICONTEC (2006); para esto, se elaboraron 9 cilindros, 3 para cada tipo de mezcla. Para evaluar la tenacidad del concreto con el que se realizarían todos los ensayos, se llevaron a cabo 4 ensayos de resistencia flexural para lo cual se elaboraron 4 viguetas, 2 con la mezcla (CF1) y las otras 2 con la mezcla (CF2). Estas viguetas se fallaron siguiendo la referencia EFNARC (1996). En la Tabla 2 se presentan las pruebas de caracterización mecánica de las mezclas de concreto evaluadas.

Tabla 2. Resultados de pruebas de caracterización mecánica de las mezclas de concreto evaluadas

 

Adicionalmente se llevaron a cabo pruebas de laboratorio para determinar la finura del cemento hidráulico usado mediante la referencia ICONTEC (1997). El valor medio de las 5 pruebas realizadas fue 3774 cm2/g.

Una vez terminado el proceso de caracterización del material, se llevaron a cabo 6 ensayos con carga seudo dinámica en elementos de concreto reforzado (2 para cada tipo de mezcla). Para estos ensayos se elaboraron vigas en voladizo, las cuales fueron predimensionadas teniendo en cuenta las cargas que se iba a aplicar en los ensayos y las condiciones generales del actuador dinámico y del marco de reacción. Para el diseño experimental se usaron modelos por fibras mediante el software Xtract (diagramas Momento vs. Curvatura y Momento vs. Rotación) de acuerdo con la referencia Imbsen & Chadwell (2005) y siguiendo el reglamento de diseño sismo resistente de la referencia AIS (2010). En la Figura 2a) se muestran las dimensiones de las vigas y en Figura 2b) se muestra la ubicación y el tipo de barras de acero de refuerzo.

Figura 2. Geometría de las vigas en voladizo ensayadas b) Despiece de las vigas en voladizo ensayadas

 

En los ensayos sendo dinámicos se aplicaron desplazamientos cíclicos controlados (sinusoidales) a la parte superior de las vigas en voladizo como se muestra en la Figura 3a. Los desplazamientos iniciaron en desplazamientos pequeños hasta llegar a niveles de distorsión cercanos al 6% de la longitud de las probetas. Por su parte en las Figuras 3b) y 3c) se muestra un esquema y una fotografía del montaje experimental de los ensayos de laboratorio. Este montaje y método de ensayos es similar al de Ganesa N. eí al. (2007) aunque para el presente caso se realizaron mayor cantidad de ciclos por nivel de desplazamiento y con mayor cantidad de datos adquiridos; como consecuencia del uso de equipos de mayor tecnología.

Figura 3. a) Historia de desplazamientos sinusoidales controlados aplicados en el extremo libre de las vigas en voladizo ensayadas b) Esquema del montaje experimental c) Fotografía de un ensayo seudo dinámico en ejecución

 

Los desplazamientos de la Figura 3a) fueron inducidas por el actuador dinámico MTS del Laboratorio de Estructuras del Laboratorio de Pruebas y Ensayos de la Pontificia Universidad Javeriana a una frecuencia de 3 ciclos (carga-descarga) por minuto. Adicionalmente se instrumentó cada viga con deformímetros electrónicos tipo LVDT (a media altura y en la altura total), con el fin de registrar los desplazamientos de las probetas con respecto al tiempo. Este procedimiento se realizó para las 6 probetas construidas con los diferentes tipos de mezclas, hasta llevarlas a la falla a niveles de deriva cercanos al 6%. Este nivel de falla y de deriva se determinó mediante modelos numéricos no lineales del concreto (usando diagramas momento curvatura por el método de fibras); y el objetivo de las pruebas fue llevar el giro plástico de la sección transversal a niveles de rotación superiores al de seguridad a la vida (LS) y cercanos al nivel de colapso (C) según lo definido en ATC (1996).

Una vez realizados los ensayos, se calcularon los ciclos de histéresis de los elementos de concreto reforzado ensayados evaluando la energía disipada en cada ciclo para diferentes niveles de desplazamiento.

 

3. Resultados y discusión

3.1 Ensayos de resistencia a la compresión y módulo de elasticidad

Los ensayos de resistencia a la compresión y de módulo de elasticidad dieron como resultado los valores mostrados en la Tabla 2. Como se puede observar, la mezcla que presentó mayor resistencia a la compresión fue CF2, seguida por la mezcla CF1 y finalmente la mezcla CC. Lo anterior indica que para la mezcla CF2 se presentó un incremento en la resistencia del 26%, mientras que en el caso de la mezcla CF1 el incremento fue del 11%, con respecto a la mezcla de concreto convencional.

Para los ensayos de módulo de elasticidad, se registraron valores similares para las mezclas de CC y CF1, mientras que para las probetas elaboradas con la mezcla CF2 se obtuvo un módulo de elasticidad notablemente mayor que el de las otras mezclas de concreto. Tanto para los ensayos de resistencia a la compresión, como para los de módulo de elasticidad, la mezcla de concreto que presentó mejor desempeño fue CF2, que corresponde a la mezcla con adición de 30 kg/m3 de fibras metálicas.

3.2 Ensayos de resistencia flexural

Para el cálculo de la resistencia flexural y con base en la norma EFNARC (1996), se determinaron las curvas de carga-deflexión. Con respecto a la recta ajustada a la curva de tendencia del tramo lineal inicial, se traza una línea paralela desplazada 0.1 mm en el eje de la deflexión. La intersección de la línea paralela a la parte recta de la curva y la curva carga deflexión corresponde a la primera carga máxima (P0.1), este valor es utilizado para hallar el valor de la resistencia flexural, la cual se calcula como una resistencia elástica a la tracción equivalente.

En las Figuras 4a) y 4b) se pueden observar las curvas carga-deflexión para cada uno de los especímenes elaborados de acuerdo con la norma EFNARC cuyo montaje típico se muestra en la Figura 4c). Una vez obtenidas las cargas máximas P0,1, se calculó la resistencia flexural de cada una de las probetas dando como resultado los datos que se exponen en la Tabla 2.

A partir de los resultados obtenidos en los ensayos de resistencia flexural es posible afirmar que aunque todas las probetas alcanzaron una carga a flexión máxima similar, la mezcla CF1 presenta una disminución de la resistencia más marcada que la mezcla CF2, lo cual indica que la mezcla CF1 posee una resistencia residual en promedio más baja que la mezcla CF2. Esto implica que la mezcla CF2 es capaz de disipar más energía después de que el material alcance la carga máxima (falla inicial). A manera de ejemplo a los 4 mm de desplazamiento la resistencia residual promedio de las probetas hechas con la mezcla CF1 es de 2.2 MPa, mientras que las hechas con la mezcla CF2 tiene una resistencia residual de 3.1 MPa para el mismo desplazamiento.

Como se muestra en la Figura 4d las fibras metálicas no fallaron, algunas se desprendieron de la matriz de concreto pero la mayoría quedaron ancladas, retrasando el crecimiento de las fisuras y aportando tenacidad al material.

Figura 4. a) Ensayos de resistencia Flexural para la mezcla CF1, b) Ensayos de resistencia Flexural para la mezcla CF2, c)Montaje experimental del ensayo según la norma EFNARC (1996), d) Detalle del estado de las fibras en una de las fisuras de las probetas ensayadas 

 

3.3 Ensayos seudo dinámicos sobre vigas en voladizo

Los datos arrojados por los ensayos sendo dinámicos, dieron como resultado los ciclos de histéresis mostrados en la Figura 5. A pesar de que el objetivo de la investigación no estaba centrado en evaluar el incremento en resistencia a la flexión del concreto con fibras, en la Figura 5 se evidenció que los valores de resistencia máxima de las probetas elaboradas con la mezcla CC y con la mezcla CF1 son similares, mientras que la resistencia de las vigas hechas con la mezcla CF2 es un 14.7 % superior (en promedio). El objetivo de la investigación se centró en la evaluación de la energía disipada por cada una de las mezclas. Por ello se calculó dicha energía mediante el área al interior de los ciclos de histéresis de acuerdo con lo recomendado en la referencia ATC40 (1996), la cual fue desarrollada para metodologías no lineales estáticas.

Figura 5. Ciclos de histéresis de las vigas en voladizo ensayadas

 

Para mostrar este punto, en la Figura 6 se resume el cálculo de la energía disipada por cada ciclo de histéresis para diferentes niveles de deriva y para las diferentes probetas. La tendencia inicial del área disipada al interior de los ciclos de histéresis es similar para las 6 probetas, pero cuando empiezan a aparecer las fisuras, a un desplazamiento cercano a los 10 mm, cambia el comportamiento de estas, ya que las fibras empiezan a actuar generando una disipación de energía. Este comportamiento es similar al reportado por Sreeja. M. (2013).

Es clara la tendencia obtenida en donde las dos probetas elaboradas con la misma muestra presentan comportamientos similares entre sí. Las probetas elaboradas con la mezcla CC (CC-1 y CC-2) disiparon un máximo de energía (promedio de las dos probetas) de 350 J para un desplazamiento de 60 mm, siendo esta energía la más baja entre las tres mezclas de concreto evaluadas. Esto era de esperarse, ya que esta mezcla no tiene adición de fibras metálicas.

Figura 6. Evolución de la energía disipada de las vigas en voladizo para diferentes niveles de desplazamiento

 

La energía promedio disipada por las vigas elaboradas con la mezcla CF1 para 60 mm de desplazamiento fue de 662 J. Esta mezcla tuvo un mejor comportamiento que la de concreto convencional, gracias a que las fibras empezaron a actuar retardando el desarrollo de las fisuras y aumentando el amortiguamiento histerético equivalente del elemento. Este comportamiento y su mayor disipación de energía harían que el desempeño sísmico de pórticos elaborados con esta mezcla fuera superior al de los pórticos construidos con la mezcla CC.

Finalmente, los resultados experimentales sugieren que el desempeño de la mezcla CF2 fue superior al de las mezclas CF1 y CC. La alta capacidad para disipar energía de las vigas elaboradas con la mezcla CF2, con respecto a las otras mezclas, empieza a ser notorio a partir de desplazamientos cercanos a los 30 mm. Estos especímenes con adición de 30 kg/m3 de fibras metálicas, alcanzaron niveles de disipación de energía promedio a los 60 mm de 911 J, lo cual deja en evidencia que las fibras metálicas mejoran el comportamiento de los elementos estructurales sometidos a cargas cíclicas.

Estos resultados de incremento de la cantidad de energía disipada por los concretos con fibras es similar a lo encontrado por Shannag M., Abu-Dyya N., Abu-Farsakh G. (2005) (aunque para concreto de ultra alto desempeño). En dicha referencia se reportan incrementos hasta de 20 veces en la capacidad de disipación de energía al comparar el concreto adicionado con fibras con el concreto sin fibras.

Es importante anotar que a pesar de que los niveles de disipación de energía de las mezclas CF1 y CF2 son un 189% y 260% superior (respectivamente) al de la mezcla CC; esta disipación se presenta con menores niveles de daño y mucha menos fisuración como se observa en la Figura 7. En dicha Figura se presentan los daños en el nudo inferior de las vigas en voladizo ensayadas para diferentes niveles de deriva y para cada una de las tres mezclas bajo estudio.

Figura 7. Evolución del daño (fisuración) en las probetas para diferentes niveles de deriva

 

La evidencia experimental indica que la fisuración está relacionada con la cantidad de fibras metálicas adicionadas a la mezcla de concreto. Para las probetas construidas con la mezcla CC, las fisuras empiezan a ser muy pronunciadas desde los 20 mm de desplazamiento, dando como resultado final unos especímenes con gran cantidad de fisuras y grietas. En el caso de las probetas elaboradas con la mezcla CF1, las fisuras iniciaron en desplazamientos cercanos a los 20 mm, propagándose de manera similar a lo que ocurrió con las probetas de la mezcla CC, pero se hicieron más acentuadas a los 30mm. El estado final de los especímenes hechos con la mezcla CF1 fue mucho mejor que los de la mezcla CC, ya que las fibras metálicas lograron disipar más energía y prevenir la formación de fisuras. Finalmente, las probetas hechas con la mezcla CF2, presentaron el nivel de daño más bajo, ya que su alto contenido de fibras metálicas, les permitió disipar más energía y evitar la propagación de las fisuras. El resultado final de los especímenes correspondientes a CF2, fue muy satisfactorio, ya que no quedaron en mal estado como los elaborados con CC.

En términos generales, la Figura 7, muestra una comparación clara entre las vigas elaboradas con las diferentes mezclas. Es posible apreciar que a mayor desplazamiento, mayor número de fisuras en las probetas; pero de igual manera los daños disminuyen, a medida que aumenta la adición de fibras en la mezcla de concreto. Teniendo en cuenta la información anterior es posible concluir que las fibras metálicas contribuyen de manera muy notable a contrarrestar el nivel de daños en vigas en voladizo de concreto reforzado ante movimientos cíclicos como lo son los desplazamientos del terreno con origen sísmico.

 

4. Conclusiones

• Las fibras metálicas incrementan moderadamente la resistencia a la compresión y el módulo de elasticidad del concreto. Para la adición de fibras de 30 kg/m3, el aporte de las fibras fue más notorio que para la de 15 kg/m3, presentando incrementos del 26% en resistencia a la compresión y de 22% en el módulo de elasticidad con respecto a la mezcla de concreto convencional. Para las probetas elaboradas con la mezcla CF1, la resistencia a la compresión aumentó en un 11% y el módulo de elasticidad fue casi el mismo que para las probetas elaboradas con la mezcla CC.

• La capacidad de disipación de energía se incrementa de manera proporcional al porcentaje de adición de fibras metálicas en las mezclas de concreto. La energía disipada por las probetas elaboradas con la mezcla CF2 fue en promedio 911 J para 60 mm de desplazamiento, mientras que en las probetas de la mezcla CF1 la energía disipada (promedio de las dos probetas ensayadas) no superó los 662 J para el mismo nivel de desplazamiento. Esta energía disipada es muy superior a la energía absorbida por las vigas elaboradas con la mezcla de concreto sin fibras (350 J)

• El nivel de daño en los diferentes tipos de mezclas cambió de manera considerable, teniendo en cuenta el proceso de formación de fisuras, y el resultado final de los especímenes que fueron ensayados. En el caso del concreto convencional, las fisuras en los especímenes aparecieron para desplazamientos menores que las probetas elaboradas con las mezclas CF1 y CF2, y la velocidad de propagación de dichas fisuras fue mucho mayor que para los otros casos. El estado final de las probetas hechas con CC, fue bastante deficiente, ya que el concreto sufrió fuerte descascaramiento especialmente en los lugares cercanos al nodo.

• Para las probetas hechas con la mezcla CF1, la aparición de las fisuras se dio en desplazamientos similares a los de las vigas hechas con CC, pero la velocidad con que se propagaron las mismas fue menor, dando como resultado final unos especímenes menos fisurados y solo con indicios de descascaramiento del material. Finalmente, en el caso de las vigas hechas con CF2, las fisuras aparecieron a desplazamientos mayores que para los casos anteriores, el estado final de las probetas elaboradas con esta mezcla fue el más satisfactorio, ya que el número de fisuras, la longitud y el espesor de estas fue significativamente menor que en las probetas hechas con las mezclas CC y CF1.

• Teniendo en cuenta la información anterior es posible concluir que las fibras metálicas contribuyen de manera muy notable a contrarrestar el nivel de daño en vigas en voladizo de concreto reforzado ante movimientos cíclicos. De acuerdo con la evidencia experimental las fibras metálicas confinan el concreto desde la parte central del nodo, controlando el agrietamiento y reduciendo potenciales fallas frágiles. Este comportamiento es deseable en estructuras sismo resistentes.

• El comportamiento de las vigas en el rango elástico es igual para todas las mezclas, ya que las fibras metálicas empiezan a actuar una vez empiezan a aparecer las fisuras y cuando se alcanza el rango inelástico.

 

5. Agradecimientos

Los autores desean agradecer a la Vicerrectoría Académica de la Pontificia Universidad Javeriana por la financiación suministrada para desarrollar el proyecto de investigación que dio origen a los resultados presentados en este artículo. Así mismo desean agradecer al Laboratorio de Pruebas y Ensayos del Departamento de Ingeniería Civil de la Pontificia Universidad Javeriana por la realización del proceso experimental reportado en este documento. Finalmente agradecen a las empresas BEKAERT S.A. y CEMEX Colombia S.A., por el suministro de materiales para el desarrollo de la investigación.

 

6. Referencias

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E-mail: daniel.ruiz@javeriana.edu.co

Profesor Asociado, Departamento de Ingeniería Civil, Pontificia Universidad Javeriana. Calle 40 No. 5-50 Ed. José Gabriel Maldonado, S.J., Bogotá, Colombia.

Fecha de Recepción: 10/08/2014 Fecha de Aceptación: 19/02/2015 

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